Propiedades del oro

El oro tiene algunas propiedades que lo hacen único

cualidades oro

En cuanto a su carácter químico es el elemento co símbolo Au, número atómico 79 y un peso, también atómico, de 196.967.

El color, como bien sabemos, es amarillo y de bastante intensidad, lo que le da un aspecto de asociación al “sol”, el dador de la vida en este mundo.

Otros puntos químico-técnicos sobre el oro son:

  • Densidad 19,32 gramos por centímetro cúbico
  • Punto de fusión: 1337,33 k (1064.18 ºC)
  • Punto de ebullición: 3129 k (2856 ºC)
  • Peso atómico: 197
  • Estado: sólido
  • Calor de fusión: 12.55 kJ/mol
  • Electronegatividad: 2,54
  • Calor específico: 128 J/(K.kg)
  • Conductividad eléctrica: 45,5 x 106S/m
  • Conductividad térmica: 317 W/(K.m)

Las cualidades del oro básicas vendrían a ser:

  • Color: amarillo brillante
  • Ductilidad: se puede procesar en tamaños extremadamente finos
  • Maleabilidad: se puede tornar en diferentes formas
  • Conductibilidad: excelente conductor de la electricidad
  • Solubilidad: perfectamente soluble
  • Dureza: relativamente blando
  • Densidad: alta densidad

Las excelentes propiedades del oro

Durante la historia conocida de la civilización la gente ha extraído oro por sus inigualables propiedades físicas y químicas que han hecho de este metal el más deseado del mundo.

Por ejemplo, para hacernos idea de su ductilidad, 30 gramos del mismo pueden convertirse en un cable de 80 kilómetros sin muchos problemas.

Otras propiedades del oro incluyen su excelente conductibilidad del calor y la electricidad, y la no oxidación cuando es expuesto al agua o al oxígeno.

De esta manera tenemos que el oro es muy difícil de romper, modificar y, por supuesto, crear.

El oro es un metal de transición y pertenece al grupo de elementos que están en la mitad de la tabla, de manera parecida al cobre, y tiene puntos elevados de fusión y ebullición.

En particular, está en la tabla en el grupo 11 y en el Periodo 6, estando en el Bloque, ya nombrado, d, en medio de la tabla.

En cierto modo es como si solo Dios pudiera crear el oro y eso es lo que lo hace tan valioso como activo monetario.

El oro como moneda

Esto último es lo que lo hace completamente inigualable, al contrario que Bitcoin, que se supone que tiene las mismas propiedades en este sentido: es decir, que se supone que su cantidad es limitada.

Pues no, porque se pueden crear otras Bitcoins iguales a esta sin problema, pero sin embargo no podemos crear oro ni ningún sustitutivo igual que este.

Este es el verdadero problema de las criptomonedas y que hacen que las mismas sean, en realidad, una estafa, y algo muy lejano a lo que el oro es.

Este punto es el verdaderamente esencial para entender la supremacía del oro sobre los activos digitales.

Con respecto a los activos físicos, como plata, cobre, sal, carbón, etcétera, el oro posee unas características y propiedades que lo hacen superior a los mismos.

Por ejemplo, no se puede manipular tan fácil como el cobre, ni se deteriora como la sal.

El oro es estable y firme, lo que le dan su carácter totalmente puro, que es lo que en definitiva hacen de este metal algo tan querido por todo el mundo, incluso sus enemigos, que siempre lo están vilificando pero en el fondo desean poseerlo.

Curiosamente y a pesar de su excelente uso industrial, que lo hace mejor para ello que la práctica totalidad de los metales, la mayor parte del oro mundial es usado en términos monetarios, como capital o ahorro.

¿Por qué?

Pues porque ese es el uso marginal más eficiente del metal.

Existiendo el cobre, aluminio y el hierro, mucho más abundantes que el oro (otra característica del mismo), el uso industrial del oro “vale” menos que lo que el mismo puede valer como “capital”.

Por ejemplo, para hacernos una idea, el oro supone 0,005 partes por millón de la corteza terrestre, una cifra más que minúscula. Mientras, el hierro supone el 5,8% de la corteza terrestre. Está claro que el oro es un elemento más raro.

A pesar de que la producción actual mundial se dirige aproximadamente en dos tercios a joyería, lo cierto es que la gran parte de la joyería antigua ha sido transformada en lingotes o monedas, por lo que la cantidad de “oro monetario” es inmensamente superior a la de “oro de joyería”.

Curiosamente el oro está presente también en el agua del mar, pero su concentración es tan baja que no merece la pena aplicar procesos industriales para extraer el mismo, habida cuenta del coste gigantesco que ello supondría.

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