Las propiedades del buen dinero: el oro como monarca monetario

Desgraciadamente pocos son los que han oído hablar de Carl Menger y sus enseñanzas de economía, que fueron la base para que más tarde, Mises, Rothbard o Hoppe desarrollaran sus trabajos.

Aunque ello es lógico teniendo en cuenta que las enseñanzas de Menger son la antítesis total de lo que se enseña en el mundo hoy en día, empezando por los círculos universitarios y educativos del mundo.

Podrás estudiar en la gran mayoría de universidades de economía y finanzas del mundo y no oirás hablar de Menger, pero sí de Keynes y otros psicópatas que son los que justifican el deplorable estado de la economía actual, que no hace sino reflejar la depravación social que rezuma por todo el mundo.

oro mengerBien, Menger, en su gran obra “Principios de economía política” describió como pocos el origen del dinero y cómo el mismo se fue formando en los primeros estadios de la civilización, desde el ganado, la sal o el trigo, al oro y la plata, como no.

La sal o el ganado tuvieron su papel en determinadas civilizaciones de antaño y no sin razón, pues se trataba de dos elementos con un valor y utilidad ciertas, pero a ambos les faltaban detalles importantes para llegar a ser la divisa aceptada de manera espontánea a nivel mundial.

Aquí el término “espontáneo” alcanza una importancia crucial, pues dicho término es lo que separa al mercado de la opresión del Estado, ese ente que convierte lo espontáneo en artificial, o sea, responsable de crear un “sistema falso”, por decirlo así.

Menger, como cualquier hombre de sentido común de antaño, sabía que para que una divisa fuera aceptada en el mercado tendría que cumplir varios requisitos, todos ellos igual de importantes: divisibilidad, transporte, durabilidad, escasez y almacenamiento.

Es decir, un activo para poder ser una divisa eficiente debería ser:

  • Fácilmente divisible
  • De fácil transporte
  • Durar mucho tiempo
  • Tener un coste de almacenamiento bajo
  • Que sea escaso

¿Y cuál fue la divisa que ganó en el mercado, sin interferencia de órdenes ni leyes gubernamentales?

El oro, la más preciada posesión de los reyes de antaño.

¿Por qué el oro se convirtió en la divisa internacional aceptada de facto?

Pues porque era la que cumplía con todos esos requisitos y de una manera más eficiente, ya que, por ejemplo, la plata también los cumple, pero por razones varias el oro es superior a la plata.

Vamos a ver de manera rápida una descripción de esas cualidades.

Divisibilidad

Para que un activo pueda ser considerado una divisa eficiente y aceptada por todos los miembros de un estado ha de darse que la misma sea perfectamente divisible, y que podamos hacerlo sin mucha dificultad, de tal modo que una unidad podamos dividirla, por ejemplo, en 10 o 100 partes iguales.

Aquí ya vemos que hay cosas que no son divisibles como una vaca o por ejemplo, un diamante.

La vaca no es que no sea divisible, pues se puede cortar en pedazos, pero ya no podremos tener los mismos de manera homogénea.

El diamante, por razones obvias: intenta partir un diamante a la mitad.

Transporte

Una divisa triunfará en un mercado si es de fácil transporte ya sea en un bolsillo, en un saco o en una carreta.

Muchos dicen que las divisas digitales se pueden transportar de manera muy eficiente en la red y por eso son superiores al resto de divisas, lo que hará que al final se encaramen al trono del dinero de mercado.

Creo que esto no es más que una falacia, y sobre este tema hablé ya en mi artículo sobre el oro y el Bitcoin.

Durabilidad

Para que una divisa sea codiciada esta tiene que tener una duración bastante larga y no ser óbice de corrosión o putrefacción.

Esta es una propiedad fundamental que va ligada al concepto de capital.

Para construir una sociedad compleja hace falta acumular capital.

Sin una divisa altamente durable no se puede construir una civilización o sociedad compleja.

Por eso la civilización humana surgió con algunas materias primas, al principio, y con el oro más tarde.

Y por eso cuando la civilización humana escoja una divisa poco durable entonces acabará dicha civilización.

Almacenamiento

Para que la divisa sea eficiente de cara al mercado la misma ha de ser fácilmente almacenable, sin que el coste de almacenamiento sea demasiado oneroso.

Este punto es bastante similar al del transporte.

Escasez

Esta propiedad es, para mí, la más importante, aunque más bien sería una derivación o bifurcación de la misma.

La escasez es una propiedad fundamental para que algo tenga valor.

Lo que existe en cantidades infinitas no tiene valor, o al menos no desde un punto de vista económico, ya que nadie estaría dispuesto a dar nada por algo que existe en cantidades ilimitadas o casi, como por ejemplo, el aire.

Sin embargo, esto es una propiedad fundamental de este mundo: pues se trata de un mundo de escasez, donde todo tiene unas limitaciones.

Las vacas son escasas, como también lo es la sal, o el cobre, o el aluminio o el oro.

Ahora bien, tampoco una divisa puede ser tan escasa que sea casi imposible de encontrar.

Tiene que ser abundante pero al mismo tiempo limitada, para que así los diferentes actores puedan tener posibilidad de poseer la misma y que dicha divisa funcione como un agente de democracia económica, dando a cada uno lo que cada uno produce, por decirlo así.

Bien, este último concepto suena como el menos importante quizá, pero como dije antes, se trata del más importante.

¿Por qué?

Pues porque la escasez de un elemento es en parte lo que explica el carácter único del mismo.

¿y por qué es importante el carácter único del oro?

Pues porque en el mundo de las estructuras culturales, entre las cuales se encuentran la economía o la sociedad, muchas cosas son óbices de ser copiadas.

Por tanto, una característica fundamental que hace que una divisa gane en la batalla por hacerse con el trono monetario del mercado es la de: no poder ser copiada con facilidad.

Evidentemente, el oro es una divisa que cumple este requisito; pero no tanto porque el mismo sea imposible de falsificar.

No, no es eso, ya que siempre puede haber estafadores que intenten plagiar monedas de oro y estafar a los incautos o desconocedores.

Se trata más bien del hecho de que dicha materia o activo no pueden ser copiados por otros elementos similares.

Por ejemplo, aquí podríamos decir que la “plata” es una copia barata del oro, en cierta manera, pero lejos de ser igual al mismo.

Otros metales, como el cobre o platino son “copias” aún más “baratas”, pero aún más lejos de ser como el oro.

Por lo tanto, vamos viendo que todas estas divisas: oro, plata, platino, cobre, vaca, sal, etcétera, son únicas, es decir, no podemos plagiarlas de manera perfecta.

Por ejemplo, no podemos crear plata, u oro, como hacían creer a los alquimistas incautos; pues los no incautos sabían bien de qué iba verdaderamente la Alquimia.

Ese carácter único es algo consustancial a las divisas físicas, y entre ellas el oro cumple como la que más dicha característica.

Sin embargo, hay otros activos que carecen de ese carácter “único” y “raro”, como las divisas de papel, en primer lugar, y, sobre todo, las divisas digitales, auténticas monstruosidades del mundo de la falsedad.

Una divisa de papel, no obstante, tiene una capacidad aún mayor de cualidad que la de las divisas digitales, pues no es lo mismo una divisa de papel emitida por los Estados Unidos o Suiza que una emitida por Zimbabue o Venezuela, por poner algunos ejemplos recientes.

Aunque todas ellas son papeles “sin valor”, en teoría, lo cierto es que, al menos durante un tiempo, dichas divisas de papel sí que tienen unas cualidades, o al menos las reflejan, pues no son más que el reflejo de las cualidades de las ciudadanías de dichos países.

Es decir, al menos durante el Siglo XX, y hasta el 2018, la cantidad de socialistas en los Estados Unidos ha sido mucho menor que la de socialistas y adoradores del Estado en Venezuela.

Eso se refleja en que las divisas de ambos países reflejen dicha “cualidad temporal”, cosa que explica perfectamente el valor del dólar con respecto al bolívar.

Bien, esto no significa que ello vaya a ser así siempre porque la misma cualidad de los Estados Unidos está en evolución y no será igual la del mañana que la del ayer.

Pero el ejemplo creo que sirve para entender de por dónde van los tiros.

¿Carácter único de las divisas digitales?

El problema con las divisas digitales es otro, al menos estas divisas digitales de “mercado”.

¿Por qué?

Pues porque las divisas digitales son todas óbices de ser copiadas y mejoradas sin límite.

Es decir, no hay nada que me impida crear una divisa igual que Bitcoin o incluso mejor, lo que hace que Bitcoin no sea, para nada, rara.

Luego hay gente por ahí que dice que Bitcoin es una divisa porque cumple el criterio de escasez.

De hecho, son muchos los defensores de la economía de mercado los que promulgan dicha aberración.

No.

Bitcoin no es una divisa escasa porque solo se puedan “crear” 21 millones.

No lo es porque nada impide crear otros 21 millones de clones de Bitcoin.

Esa es la diferencia fundamental entre el oro y el porqué el mismo es el origen del dinero y el porqué las divisas digitales son la “muerte del dinero”, o sea, del dinero de mercado.

Gracias por compartir

Deja un comentario