El oro del Rin y el Anillo del nibelungo en la actualidad

El Oro del Rin es una de las óperas claves en la historia del género.

A pesar de ser considerada como la más pobre de las 4 óperas de Richard Wagner en su ciclo de El anillo del nibelungo, el título nos viene a confirmar que la historia va sobre “oro”, el vil metal que tan odiado y tantos enemigos tuvo a lo largo de la historia.

oro de Alberico nibelungos
Momento en el que Alberico consigue el oro del Rin

Nada menos que el oro es el que inicia la saga y el que la termina, y a pesar del anillo y de todo lo demás, lo cierto es que todo comenzó con el oro y con las ansias de poder y riqueza.

Viendo la obra podemos ver cómo a pesar de los pesares, no es el oro el verdadero problema, sino el amor, o más bien la pérdida de este para alcanzar el “oro” y el poder, cosa que hace Alberico con gusto.

Parece que es con la pérdida del oro por las ninfas cuando se inicia el descenso de los personajes en el camino de la perfidia y la destrucción.

La obra termina con la vuelta del oro a la custodia de las ninfas lo que coincide con el fin de los Dioses que después de la redención del Amor de Brunilda.

Se han dado muchas interpretaciones a la obra que en cierto modo parece contar la historia de una humanidad que desciende en los abismos de la codicia y el engaño y abandona el amor, el verdadero regalo de Dios.

Interpretaciones socialistas (igualitarias)

Desde el punto de vista del socialismo, que no es otra cosa que la casi totalidad del mundo actualmente, el oro vendría a ser el villano que trajo la corrupción en la raza humana, y fue desde la introducción del mismo en la sociedad (capitalismo) que el humano comenzó su caída en la deslealtad y la mentira.

Por lo tanto, si se cumple con el final de la obra, es decir, con la expurgación del oro de las sociedades humanas, se podría llegar al paraíso en la Tierra.

Como siempre, estamos hablando de una visión extremadamente miope al no ver el origen verdadero del oro y el final del mismo en este mundo de la modernidad.

Los socialistas han llegado a su sueño de deshacerse del oro en su consecución por el mundo perfecto, y hoy en día los destinos financieros del mundo ya no dependen del metal amarillo.

Desde ese punto de vista se habría conseguido volver al paraíso perdido. Se habría logrado “llevar el oro de vuelta a las tres ninfas”.

Obviamente, es justo en los años en los que el oro desaparece de la esfera financiera internacional, cuando más se puede entrever el avance despiadado de la sociedad usurera, en la cual estamos plenamente inmersos hoy en día. Una sociedad que vanagloria el narcisismo y en controlar (y ser controlada) a los demás.

El sentido del oro para las ninfas

Hay un detalle curioso.

Y es que el oro no tenía significado de maldad ni producía ningún problema de avaricia a las ninfas.

Estas ninfas representas a los ángeles, en cierto modo.

Sólo los ángeles pueden ser inconscientes del mal y por un vil ardid pueden perder el control del oro que tenían a su custodia.

Si nos atenemos a este punto podemos entender que en el estado primordial, el verdadero estado espiritual del hombre, el “estado de las ninfas”, en el que no hay mal, el oro está presente como verdadero tesoro, como el dinero de Dios.

Para corromper al oro, Alberico, que representa a las fuerzas oscuras de este mundo, decidió renunciar al amor y con ello ganar los placeres y poderes de una vida terrenal ociosa y lasciva.

A ello le siguió el descenso de los “dioses” en constantes engaños y tramas varias, que van haciendo como el mundo de los mismos, y el amor que les quedaba vaya desapareciendo.

Sin embargo, Sigfrido y Brunilda aun guiaban sus destinos por el amor, y poco interés tenían por el oro. Estos dos personajes representan buena parte de las masas que retienen algo de inocencia, a pesar de todo. Con la muerte de estos personajes inocentes, se redime el amor en el mundo y con ello se devuelve el oro a las ninfas, de donde nunca debió salir.

¿Otra interpretación descabellada y sin sentido no?

Puede ser, pero la historia central del oro en el Anillo del nibelungo nos debería hacer pensar un poco sobre los sucesos que han, y están, ocurriendo en los últimos tiempos.

No solo hemos presenciado al desmantelamiento del Estándar del oro, sino que también estamos siendo testigos del advenimiento del dinero “digital”, el que terminará el “gran ciclo”, y que no es otra cosa que el némesis absoluto del oro.

En este juego, la gran finanza mundial – Alberico – recurre una y otra vez a las mismas tácticas que el enano del Nibelungo. No descansan para decirnos lo bueno que es el dinero digital – el anillo – mientras ellos guardan el oro, el de verdad. Y así, al igual que con las ninfas, las élites mundiales nos han robado el oro con los engaños más viles.

El engaño final de “Alberico” es:

“Comprad monedas digitales, porque con ellas os haréis ricos y no solo eso, sino que como son “descentralizadas” os haréis libres”.

La realidad es, sin embargo, otra.

La única moneda mundial verdaderamente descentralizada es el oro, el físico por supuesto.

Las masas no se harán ricas finalmente con las monedas digitales, obviamente, sino lo contrario en la gran mayoría de los casos.

Y por último, el advenimiento de la moneda digital no supondrá la “libertad”, sino el control total y absoluto, igual que el que Alberico ejerció sobre los demás con su anillo, el “Anillo del nibelungo”, el que los controla a todos.

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